El gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo Cardona, expresó su profundo pesar por la muerte de dos civiles durante una persecución en el municipio de Matehuala, un suceso que calificó como “un tema grave” que exige respuestas inmediatas. En un mensaje dirigido a la sociedad potosina, el mandatario estatal aseguró que las familias de las víctimas recibirán todo el respaldo necesario, tanto en el ámbito emocional como en el legal, para garantizar que se haga justicia.
Gallardo Cardona detalló que ya se han activado los protocolos correspondientes para brindar acompañamiento a los deudos, incluyendo la intervención directa del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Jesús Juárez Hernández, quien se encargará de atender personalmente sus necesidades. “No vamos a dejar solos a quienes han perdido a sus seres queridos”, afirmó, subrayando que el gobierno estatal actuará con sensibilidad y firmeza para evitar que estos hechos queden impunes.
Asimismo, el gobernador hizo un llamado urgente a la Fiscalía General del Estado (FGE) para que agilice las investigaciones y determine con claridad las circunstancias que rodearon el incidente. “Es fundamental que se esclarezca lo ocurrido, que se identifique a los responsables y que se actúe con todo el peso de la ley”, declaró, enfatizando que la transparencia en el proceso es clave para recuperar la confianza ciudadana.
En un tono más amplio, Gallardo Cardona abordó el contexto de inseguridad que persiste en Matehuala, uno de los últimos bastiones en el estado donde aún operan grupos delictivos con cierta influencia. “Este municipio ya es de los últimos pendientes en nuestra estrategia de limpieza y recuperación de territorios”, señaló, refiriéndose a los esfuerzos por desarticular a las organizaciones criminales que han afectado la paz social. Aunque reconoció que el camino no ha sido fácil, insistió en que las autoridades no bajarán la guardia hasta erradicar por completo la presencia de estos grupos.
La tragedia, que ha conmocionado a la región, pone de relieve los desafíos que enfrenta San Luis Potosí en materia de seguridad, especialmente en zonas donde la delincuencia organizada ha echado raíces. Mientras las investigaciones avanzan, las familias de las víctimas exigen respuestas y justicia, en un caso que, según las autoridades, no quedará en el olvido. El gobernador, por su parte, reiteró su compromiso de trabajar sin descanso para que hechos como este no se repitan, aunque advirtió que la tarea requiere tiempo, coordinación y el apoyo de la ciudadanía.
La sociedad potosina, por ahora, espera que las promesas de apoyo y las indagatorias rindan frutos, en un escenario donde la violencia sigue siendo una sombra difícil de disipar.
